JANOK

LLAMADO TAMBIEN EL CEFER DEL PROFETA ENOJ

1

1LA palabra de la bendición de Janok, como bendijo a los elegidos y a los justos, que debían existir en el tiempo de la angustia, rechazando a todos los injustos e inicuos. Janok, un hombre justo, que con ELOHIYM, respondió y habló, mientras sus ojos estaban abiertos, y vio una visión santa en los cielos. Esto me mostraron los ángeles. 2 Escuché de ellos todas las cosas y entendí lo que vi; lo que no ocurrirá en esta generación, sino en una generación futura en un período lejano, a causa de los elegidos. 3 Por su cuenta hablaba y conversaba con él, quien saldrá de su morada, el Santo y Poderoso, el ELOHIYM del mundo: 4 El cual se posará en el monte Siynai; aparecerá con sus ejército y se manifestará con la fuerza de su poder desde el cielo. 5 Todos tendrán miedo, y los Vigilantes se asustarán. 6 Gran miedo y temblor se apoderará de ellos, aún hasta los confines de la tierra. Los altos montes serán turbados, y las colinas exaltadas se hundirán, derritiéndose como un panal en la llama. La tierra quedará sumergida, y perecerán todas las cosas que hay en ella; mientras el juicio llegará sobre todos, también sobre todos los justos. 7 Pero a ellos, él les dará paz: guardará a los elegidos, y ejercerá clemencia para con ellos. 8 Entonces todos pertenecerán a YAHUAH; serán felices y bendecidos; y el esplendor de YAHUAH los iluminará.

 

2

1MIRAD, él viene con diez mil de sus qodeshiym,[1], para ejecutar juicio sobre ellos, y para destruir a los impíos y reprender a todo lo carnal por todo lo que los pecadores y malvados han hecho y cometido contra él.    

3

TODOS los que están en los cielos saben lo que se desarrolla. 2 Que las luminarias celestiales no cambian sus caminos; que cada una se levanta y se oculta regularmente, en su período apropiado, sin transgredir sus leyes.  Contemplan la tierra, y entienden lo que allí se llevará a cabo, desde el principio hasta el fin de ella. 3 Que toda obra de ELOHIYM es inmutable en el período de su aparición. Contemplan el verano y el invierno: que toda la tierra está llena de agua y que la nube, el rocío y la lluvia la refrescan.

4

ELLOS consideran y contemplan cada árbol, cómo parece que se marchitan, y cada hoja se cae, excepto de catorce árboles cuyo follaje no se cae; que con lo viejo hasta la aparición de lo nuevo, durante dos o tres inviernos.

5

OTRA vez ellos consideran los días del verano, que el sol está sobre él a su comienzo; mientras buscas un lugar cubierto y sombreado a causa del sol abrasador; mientras que la tierra es quemada con calor abrazador, y eres incapaz de caminar sobre el suelo o sobre las rocas a consecuencia de tal calor.

6

1ELLOS consideran cómo los árboles, al extender sus hojas verdes, se cubren y producen fruto; entendiéndolo todo y sabiendo que el que vive por siempre hace todas estas cosas por ti: 2 Que las obras al principio de cada año, todas ellas le son subordinadas e invariables; sin embargo, como ELOHIYM ha designado, así son todas las cosas llevadas a cabo. 3 También ven cómo los mares y los ríos juntos completan sus tareas respectivas: 4 No soportas pacientemente, ni cumples los mandamientos de YAHUAH; pero tú transgredes y calumnias la grandeza; y malignas son las palabras de tu boca contaminada contra su majestad. 5 Te marchitaste de corazón, no habrá paz para ti. 6 Por tanto, maldeciréis vuestros días, y los años de vuestra vida perecerán; la abominación perpetua será multiplicada, y no obtendrás misericordia. 7 En aquellos días renunciaréis a vuestra paz con las maldiciones eternas de todos los justos, y los pecadores os maldecirán perpetuamente; 8 vosotros con los impíos. 9 Los elegidos poseerán luz, gozo y paz; y heredarán la tierra. 10 Mas vosotros, impíos, seréis condenados. 11 Entonces se dará sabiduría a los elegidos, todos los cuales vivirán, y no volverán a transgredir por impiedad ni orgullo; pero se humillarán, poseerán prudencia y no repetirán la transgresión. 12 No serán condenados durante todo el tiempo de su vida, ni morirán en tormento e indignación; porque la suma de sus días se completará, y envejecerán en paz; en tanto que los años de su felicidad se multiplicarán con gozo y con paz para siempre, por toda la duración de su existencia.

7

1SUCEDIO después que los hijos de los hombres se multiplicaron en aquellos días, que les nacieron hijas, elegantes y hermosas. 2 Y cuando los Vigilantes, los hijos del cielo, las miraron, se enamoraron de ellas, diciéndose mutuamente: venid, seleccionemos para nosotros mujeres de la progenie de los hombres, y engendrémosles hijos. 3 Entonces su jefe, Shemiyazá, les dijo: me temo que tal vez no estéis dispuestos a la realización de este plan; 4 Y así solo yo sufriré por un crimen tan grave. 5 Pero le respondieron y dijeron: Todos juramos; 6 Y nos atamos por mutuas maldiciones, que no cambiaremos nuestra intención, sino que ejecutaremos nuestro compromiso acordado. 7 Entonces juraron todos juntos, y todos se ataron por maldiciones mutuas. Su número entero era doscientos, que descendieron sobre Ardis, que es la cima del Monte Jermón. 8 Por tanto, aquel monte se llamaba Jermón, porque habían jurado sobre él, y se ataron por maldiciones mutuas. 9 Estos son los nombres de sus jefes: Shemiy'aza, que era su líder, Urakabarame'el, Akiybe'el, Tamiy'el, Ramu'el, Dan'el, Azke'el, Sarakny'al, Asa'el, Armers, Batra'al, Anane, Zavebe, Samsave'el, Erta'el, Tur'el, Yomya'el, Arazy'al. Estos eran los prefectos de los doscientos ángeles, y el resto estaban todos con ellos. 10 Entonces tomaron mujeres, eligiendo cada uno para sí,, a quienes comenzaron a acercarse y con quienes convivieron; enseñándoles encantamientos, brujería y el corte de raíces y árboles. 11 Y las mujeres que concebían dieron a luz gigantes, y les dieron tres razas: los grandes gigantes, primero. Los gigantes produjeron a los Nefiliym, y los Nefiliym a  los Elioud. Y vivieron, aumentando en poder según su grandeza. 12 Su estatura era de trescientos codos cada uno. Estos devoraron todo el trabajo de los hombres; hasta que se hizo imposible alimentarlos; 13 Cuando se volvieron contra los hombres, para devorarlos; 14 Y comenzaron a herir aves, bestias, reptiles y peces, para comer la carne de los demás y beber su sangre. 15 Entonces la tierra reprendió a los injustos.

8

1ADEMÁS, Aza'zel enseñó a los hombres a hacer espadas, cuchillos, escudos, corazas, fabricación de espejos y la fabricación de brazaletes y adornos, el uso de la pintura, el embellecimiento de las cejas, las piedras valiosas y selectas de todo tipo y toda clase de tintes, de modo que el mundo se alteró. 2 La impiedad aumentó; la fornicación se multiplicó; y transgredieron y corrompieron todos sus caminos. 3 Amazarak enseñó a todos los hechiceros y cortadores de raíces; 4 Armers la solución de la hechicería; 5 Barkay'al a los observadores de las estrellas, 6 Akiybe'el, las señales; 7 Tamiy'el enseñó astronomía; 8 Y Asarad'el enseñó el movimiento de la luna, 9 Y los hombres, siendo destruidos, clamaron; y su voz llegó al cielo.

9

1ENTONCES Miyka'el y Gavriy’el,[i] Rafa’el, Sury'al y Uriy'el, miraron desde el cielo, y vieron la cantidad de sangre que era derramada sobre la tierra y toda la iniquidad que se hacía en ella y se lamentaron entre ellos, diciendo: 2 “La tierra afligida ha clamado hasta la puerta del cielo.” 3 Entonces ellos dijeron a su ADONAI el Rey, ADONAI de Adoniym, ELOHIYM de elohiym, Rey de reyes: “Ante ti, ¡oh Santo del cielo! se quejan las almas de los hombres, diciendo: ‘Traednos el juicio del EL ELYON.’ El trono de tu gloria es por los siglos de los siglos; y por los siglos de los siglos sea tu nombre santificado y glorificado. Tú eres bendito y glorificado. 4 Tú hiciste todas las cosas; Tú posees el poder sobre todas las cosas; y todas las cosas están abiertas y se manifiestan ante ti. Contemplas todas las cosas, y nada se os puede ocultar. 5 Has visto lo que ha hecho Aza'zel, cómo ha enseñado toda clase de iniquidad sobre la tierra, y ha revelado al mundo todas las cosas secretas que se hacen en los cielos. 6 Shemiy'aza también ha enseñado hechicería, a quien has dado autoridad sobre los que están asociados con él. Han ido juntos a las hijas de los hombres; han estado con ellas; se han contaminado; 7 Y les han revelado sus pecados. 8 Las mujeres también han dado a luz a los gigantes. 9 Así se ha llenado toda la tierra de sangre y de iniquidad. 10 Y he aquí que las almas de los muertos claman. 11 Y se quejan hasta la puerta del cielo. 12 Sus gemidos ascienden; ni pueden escapar de la injusticia que se comete en la tierra. Tú conoces todas las cosas, antes de que existan. 13 Tú sabes estas cosas, y lo que ellos han hecho; sin embargo no nos hablas. 14 ¿Qué les deberíamos hacer a causa de estas cosas?”



[1] Santos, Los que están separados.



[i] Gabriel