BESORAH MATTITHYAHU

TAMBIEN LLAMADO EL EVANGELIO SEGUN MATEO

1

Cefer de la generación de YAHUSHA HA’MASHIAJ, hijo de David, hijo de Avraham. 2 Avraham engendró a את Yitsjaq; y Yitsjaq engendró a את Ya`aqov; y Ya`aqov engendró a את Yahudáh y a את sus hermanos; 3 Y Yahudáh engendró de Tamar a את Perets y a את Zeraj; y Perets engendró a את Jetsrón; y Jetsrón engendró a את Aram; 4 Y Aram engendró a את Ammiynadav; y Ammiynadav engendró a את Najshón; y Najshón engendró a את Salmah; 5 Y Salmah engendró de Rajav a את Bo`az; y Bo`az engendró de Ruth a את Oved; y Oved engendró a את Yishai; 6 Y Yishai engendró al rey את David; y el rey David engendró a את Shalomah de la que fue mujer de Uriyahu; 7 Y Shalomah engendró a את Rejav`am; y Rej¬av`am engendró a את Aviyahu; y  Aviyahu engendró a את Aca; 8 Y Aca engendró a את Yahushafat; y Yahushafat engendró a את Yoram; y Yoram engendró a את Uzziyahu; 9 y Uzziyahu engendró a את Yotham; y Yotham engendró a את Ajaz; y Ajaz engendró a את Yejizqiyahu; 10 Y Yejizqiyahu engendró a את Men¬ashsheh; y Menashsheh engendró a את Amón; y Amón engendró a את Yo’shiyahu; 11 Y Yo’shiyahu engendró a את Yekonyahu y a את sus hermanos, en el tiempo de la deportación a Babilonia. 12 Y después de la deportación a Babilonia, Yekonyahu את engendró a She’altiy’el; y She’altiy’el engendró a את Zerub¬bavel; 13 Y Zerubbavel engendró a את Aviyhud; y Aviyhud engendró a את Elyaqiym; y Elyaqiym engendró a את  Azzur; 14 Y Azzur engendró a את Tsadoq; y Tsadoq engendró a את Yoqiym; y Yoqiym engendró a את El’ayil; 15 Y El’ayil engendró a את El`azar; y El`azar engendró a את Matthan; y Matthan engendró a את Ya`aqov; 16 Y Ya`aqov engendró a את Yosef, el padre de Miryam, de la cual nació YAHUSHA, el cual es llamado  MASHIAJ. 17 Así quee todas las generaciones desde Avraham hasta David, son catorce generaciones; y desde David hasta la deportación a Babilonia, son catorce generaciones; y desde la deportación a Babilonia hasta HA’MASHIAJ, son catorce generaciones.
18 El nacimiento de YAHUSHA HA’MASHIAJ fue así: Estando desposada Miryam, su madre, con Yosef, antes que se juntasen, se halló que había concebido del RUAJ HA’QODESH. 19 Entonces Yosef, su marido, siendo un hombre justo, y no queriendo difamarla, quiso dejarla secretamente. 20 Pero mientras él pensaba en estas cosas, he aquí el ángel de YAHUAH se le apareció en un sueño, diciendo: “Yosef, hijo de David, no temas recibir a את Miryam tu mujer, porque lo que es concebido en ella, es del RUAJ HA’QODESH. 21 Y dará a luz un hijo y le pondrás por nombre YAHUSHA, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.” 22 Todo esto sucedió para que se cumpliese lo dicho por YAHUAH, por medio del profeta, diciendo:
23 “¡Mirad! Una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarán su nombre Immanu’el,   
cuya interpretación es: nuestro ‘EL está conmigo.”
24 Entonces Yosef, habiéndose levantado del sueño, hizo como el ángel de YAHUAH le había dicho, y tomó a su mujer.
25 Y no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito; y le llamó YAHUSHA.

2

CUANDO YAHUSHA nació en Beyt Lejem de Yahud  en días del rey Herodes, he aquí que vinieron unos sabios de oriente a Yerushaláyim, 2 Diciendo: “¿Dónde está el que ha nacido Rey de los yahudiym? Porque su estrella hemos visto salir en el oriente y venimos a adorarle.” 3 Al escuchar esto el rey Herodes se perturbó, y toda Yerushaláyim con él. 4 Y habiendo reunido a los jefes sacerdotes y a los escribas del pueblo, demandó de ellos dónde había de nacer el MASHIAJ. 5 Y ellos respondieron: “En Beyt Lejem de Yahud, porque así está escrito por el profeta:
6 Y tu Beyt Lejem, de la tierra de Yahudáh, no eres la más pequeña entre los príncipes de Yahudáh, porque de ti saldrá un Gobernador, que regirá a mi pueblo Yashar’el.”  
7 Entonces Herodes, cuando había llamado en privado a los sabios, les preguntó diligentemente en qué tiempo apareció la estrella. 8 Y los envió a Beyt Lejem, y les dijo: “Id y buscad al niño diligentemente, y cuando lo hayáis encontrado, hacédmelo saber para que yo también vaya y le adore”.
9 Cuando ellos hubieron escuchado al rey, partieron; y he aquí la estrella que habían observado en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo donde estaba el niño.
10 Cuando ellos vieron la estrella se regocijaron con gran júbilo. 11 Y cuando entraron en la casa vieron al niño con su madre Miryam, y se postraron y le adoraron; y cuando habían abierto sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.
12 Y siendo advertidos por ‘EL en un sueño acerca de no volver a Herodes, regresaron a su propio país por otro camino.
13 Y cuando ellos habían partido, he aquí que el ángel de YAHUAH apareció a Yosef en un sueño diciendo: “Levántate y toma al niño y su madre, y huye a Mitsráyim, y quédate allá hasta que yo te diga, porque Herodes buscará al niño para destruirlo.” 14 Cuando se levantó, tomó al niño y a su madre de noche y partieron hacia Mitsráyim. 15 Y estuvo allá hasta la muerte de Herodes para que se cumpliese lo que YAHUAH habló por el profeta, diciendo:
“De Mitsráyim he llamado a mi hijo.”  
16 Entonces Herodes, cuando vio que había sido burlado por los sabios, se enfureció enormemente, y mandó matar todos los niños menores de dos años que se encontraran en Beyt Lejem, y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que diligentemente había preguntado a los sabios.
 17 Entonces se cumplió lo dicho por el profeta Yirmeyahu, cuando dijo:
18 “Se escuchó una voz en Ramah, lamentación, lloro, y gran aflicción; Rajel llorando por sus hijos, y no quiso ser consolada porque perecieron.”  
19 Pero cuando Herodes murió, un ángel de YAHUAH apareció en un sueño a Yosef, en Mitsráyim, 20 Diciendo: “Levántate y toma al niño y a su madre, y ve a la tierra de Yashar’el, porque han muerto los que buscaban la vida del niño”.
 21 Y él se levantó y tomó al niño y a su madre, y vino a la tierra de Yashar’el. 22 Pero cuando escuchó que Archelaus reinaba en Yahud  en lugar de Herodes su padre, temió ir allá; sin embargo, al ser prevenido por ÉL en un sueño, cambió su rumbo hacia la región del Galiyl; 23 Y fue y habitó en la ciudad que se llama Natsareth, para que se cumpliese lo dicho por los profetas:
“El será llamado un Netseriy.”

3

EN aquellos días vino Yahujanon el inmersor, predicando en el desierto de Yahud, 2 Y diciendo: “Arrepentíos porque el Reino de YAHUAH está cerca.” 3 Pues éste es aquel de quien habló el profeta Yesha`yahu, diciendo:
“La voz del que clama en el desierto: Preparad el camino de YAHUAH, enderezad sus sendas.”  
4 Y el mismo Yahujanon tenía su vestidura de pelo de camello, y un cinto de cuero ceñido a sus lomos; y su comida era langostas y miel silvestre. 5 Entonces iban a él Yerushaláyim, toda Yahud, y toda la región de alrededor del Yardán, 6 Y eran sumergidos por él en el Yardán, confesando sus pecados.
7 Pero cuando él vio muchos de los parashiym y de los tsadoqiym que venían a su inmersión, les dijo: “¡Oh generación de víboras! ¿quién os ha advertido para huir de la ira por venir? 8 Por tanto, traed frutos dignos de arrepentimiento; 9 Y no penséis dentro de vosotros mismos: ‘tenemos a Avraham por padre’, porque de cierto os digo que YAH puede levantar hijos a Avraham de estas piedras. 10 Y ahora también, el hacha está puesta a la raíz de los árboles, por tanto todo árbol que no de buen fruto será cortado y echado al fuego. 11 Yo en realidad, os sumerjo en agua para arrepentimiento; pero el que viene después de mi, cuyas sandalias no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os sumergirá en el RUAJ HA’QODESH, y con fuego; 12 Su aventador está en su mano, y limpiará completamente su era; juntará su trigo en el granero, mas quemará la paja con fuego inextinguible”.
13 Entonces YAHUSHA vino desde el Galiyl al Yardán, a Yahujanon, para ser sumergido por él. 14 Pero Yahujanon se lo impidió diciendo: “Yo soy el que necesita ser sumergido por ti, ¿cómo vienes tú a mí?” 15 Y YAHUSHA respondiendo, le dijo: “Permite que sea así ahora, porque así debe hacerse para que cumplamos toda justicia.” Entonces él lo dejó. 16 Y YAHUSHA, cuando fue sumergido, salió del agua, y he aquí los cielos se abrieron sobre él y vio את el RUAJ YAHUAH bajar como una paloma y un rayo de luz sobre él; 17 Y he aquí una voz del cielo dijo: “Este es mi yajiyd,  en quien estoy grandemente complacido.”

4

ENTONCES YAHUSHA fue llevado por el RUAJ al desierto, para ser tentado del demonio. 2 Y cuando había ayunado cuarenta días y cuarenta noches, se sintió hambriento. 3 Y vino el tentador a YAHUSHA y le dijo: “Si eres el Hijo de ELOHIYM, ordena que estas piedras se conviertan en pan.” 4 Mas él respondió y dijo: “Está escrito:
‘El hombre no vivirá solo por el pan sino de toda palabra que procede de la boca de YAHUAH.’”  
5 Entonces el diablo lo llevó a la ciudad sagrada, lo puso en la cúspide del Templo, 6 Y le dijo: “Si eres el Hijo de ELOHIYM, tírate abajo, porque está escrito:
‘Él dará órdenes a sus ángeles con respecto a ti; y en sus manos te sostendrán no sea que en cualquier momento tropieces tu pie contra una piedra.’”
7 YAHUSHA le dijo: “También está escrito:
‘No tentarás a את YAHUAH ELOHAYKA.’”  
8 De nuevo, el diablo lo llevó a una montaña muy alta, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, 9 Y le dijo: “Todas estas cosas te daré, si te postras y me adoras”. 10 Entonces YAHUSHA le dijo: “Vete Satanás porque esta escrito:
‘Adorarás a YAHUAH ELOHAYKA, y solo a Él servirás.’”  
11 Entonces el diablo lo dejó, y he aquí ángeles vinieron a servirle.
12 Cuando YAHUSHA escuchó que Yahujanon estaba preso, se fue hacia Galiyl; 13 Y dejando Natsareth, vino y habitó en Kafarnajum, la cual está en la costa del mar en los límites con Zevulun y Naftaliy, 14 Para que se cumpliera lo que fue declarado por el profeta Yesha`yahu, diciendo:
15 “La tierra de Zevulun, y la tierra de Naftaliy, camino del mar, al otro lado del Yardán, Galiyl de las otras naciones; 16 El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz; y a los asentados en la región de sombra de muerte, luz les resplandeció.”  
17 Desde entonces YAHUSHA empezó a predicar, y a decir: “Arrepentíos, porque el Reino de YAHUAH está cerca.”
18 Y YAHUSHA, vio dos hermanos mientras caminaba por el Mar de Galiyl, Shim`on llamado Kefa, y su hermano Andrai, tirando su red al mar porque eran pescadores. 19 Y les dijo: “Seguidme y os haré pescadores de hombres.” 20 Y dejaron al instante את sus redes, y le siguieron. 21 Y pasando de allí, vio a otros dos hermanos, את Ya`aqov hijo de Zavdiy, y su hermano את Yahujanon, en una barca con su padre Zavdiy, remendando sus redes; y los llamó. 22 Inmediatamente dejaron la barca y a su padre, y le siguieron.
23 Y YAHUSHA recorrió toda Galiyl, enseñando en sus sinagogas, predicando el Besorah , y sanando todo tipo de enfermedad y todo tipo de dolencia en el pueblo. 24 Y su fama se extendió por todo Aram; y le traían את todos los enfermos acongojados por dolencias y tormentos, los poseídos por demonios, los lunáticos y aquellos que tenían parálisis; y él los sanaba.
 25 Y le seguían grandes multitudes de Galiyl, de Decápolis, de Yerushaláyim, de Yahud,  y del otro lado del Yardán.

5

Y viendo las multitudes, se fue a lo alto de una montaña, y cuando se hubo sentado sus Talmidiym  vinieron a él, 2 Y abrió su boca y les enseñó, diciendo:
3 “Bienaventurados son los pobres en ruaj,  porque de ellos es el Reino de YAHUAH.
4 Bienaventurados son los afligidos, porque serán consolados.
5 Bienaventurados son los humildes, porque recibirán la tierra por heredad.  
6 Bienaventurados son los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.
7 Bienaventurados son los misericordiosos, porque recibirán misericordia.
8 Bienaventurados son los de corazón limpio, porque verán a YAH.
9 Bienaventurados son los hacedores de paz, porque serán llamados hijos de YAHUAH.
10 Bienaventurados son los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de YAHUAH.
11 Bienaventurados sois cuando por mi causa los hombres os condenen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. 12 Gozaos y alegraos, porque grande es vuestra recompensa en los cielos, porque así ellos persiguieron a los que fueron profetas antes que vosotros.
13 Vosotros sois la sal de la tierra, pero si la sal pierde todo su sabor, ¿con qué será salada? Entonces no es buena para nada, sino que será echada fuera y pisoteada por los hombres. 14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre una colina, no se puede esconder. 15 Ni se enciende una vela y se pone debajo de un recipiente, sino en una menorah ; y alumbra a todos los que están en la casa. 16 Así alumbre vuestra luz sobre todos los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.
17 No penséis que he venido a anular la Toráh o los profetas; no he venido para anular, sino para cumplir. 18 Porque de cierto os digo, que hasta que pasen cielo y tierra, ni una Yod  ni una tilde de la Toráh pasarán, hasta que todo se haya cumplido. 19 De manera, que el que quebrante el más pequeño de los mandamientos, y así enseñe a los hombres, será llamado muy pequeño en el Reino de YAHUAH; mas el que los cumpla y los enseñe, será llamado grande en el Reino de YAHUAH. 20 Porque os digo, que a menos que vuestra justicia exceda la justicia de los escribas y parashiym, no entraréis al Reino de YAHUAH.
21 Oísteis que fue dicho por los antepasados:
‘No asesinarás’  
Y cualquiera que asesine, estará expuesto a juicio; 22 Mas yo os digo, que cualquiera que se encolerice con su hermano sin ninguna causa, estará expuesto a juicio; y cualquiera que dijere a su hermano: Raca, estará expuesto al concilio; pero cualquiera que le dijere: Necio, estará expuesto al fuego de Gey Hinnom.  23 Así que si trajeres tu ofrenda al altar, y allí recuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, 24 Deja allí tu ofrenda frente al altar y ve por tu camino, reconcíliate primero con tu hermano y luego regresa y presenta tu ofrenda. 25 Reconcíliate pronto con tu adversario, mientras vas con él por el camino, no sea que tu adversario te entregue al juez, y el juez te entregue al alguacil, y seas echado en prisión. 26 De cierto te digo, que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo.
27 Oísteis que fue dicho por los antepasados:
‘No quebrantarás el matrimonio’
28 Mas yo os digo, que el que mira a una mujer para codiciarla, ya ha quebrantado el matrimonio con ella en su corazón. 29 Y si tu ojo derecho te es ocasión de pecado, sácalo y tíralo; porque es mejor que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al Gey Hinnom. 30 Y si tu mano derecha te da oportunidad de pecar, córtala y tírala; porque es mejor que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al Gey Hinnom. 31 También fue dicho: “Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio.” 32 Mas yo os digo, que el que repudie a su mujer, salvo por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se case con la repudiada, adultera.
33 Además oísteis que fue dicho por los antepasados:
‘No jurarás en falso, sino cumplirás a YAH tus juramentos’  
34 Mas yo os digo, no juréis falsamente ni por el cielo porque es el trono de YAHUAH, 35 Ni por la tierra porque es el estrado de sus pies, ni por Yerushaláyim porque es la ciudad del gran Rey; 36 Tampoco jurarás por tu cabeza porque no puedes hacer un cabello blanco o negro. 37 Mas sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más que esto, procede del mal.
38 Oísteis que fue dicho:
‘Ojo por ojo, y diente por diente’  
39 Mas yo os digo, no resistas al mal; antes, al que te hiera en la mejilla derecha, ofrécele también la otra. 40 Y al que quisiera demandarte en juicio y tomar tu túnica, dale también tu capa. 41 Y al que te obligue a caminar una milla, ve con él dos, 42 y al que te pida, dale; y al que quisiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses.
43 Oísteis que fue dicho:
‘Amarás a tu prójimo,  
y odiarás a tu enemigo’44 Mas yo os digo, amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen, 45 Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. 46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? 47 Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis más que los otros? ¿No hacen también así los publicanos? 48 Sed pues vosotros perfectos, como vuestro Padre, que está en los cielos es perfecto.

6

MIRAD que no hagáis vuestra caridad delante de los hombres, para que os vean; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos. 2 Por tanto, cuando des limosna, no hagas tocar shofar delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres. Porque de cierto os digo, que ya han recibido את su recompensa. 3 Mas cuando des limosna no dejes a tu mano izquierda saber את lo que hace tu derecha; 4 Da limosna en secreto; y tu Padre que ve en secreto, te recompensará en público.
5 Y cuando ores, no seáis como los hipócritas, que aman orar de pie en las sinagogas y en las esquinas, para que todos los vean. Porque de cierto os digo, que ellos ya tienen את su recompensa. 6 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cuando hayas cerrado la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto, te recompensará en público.
7 Y cuando ores, no uses vanas repeticiones, como hacen los otros; porque piensan que serán escuchados por sus muchas palabrerías. 8 No os hagáis, pues, semejantes a ellos, porque vuestro Padre sabe de que cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.
9 Vosotros, por tanto, oraréis así:
‘Padre Nuestro que has establecido yeshu`ah  en los cielos, Exaltado sea tu nombre. 10 Venga Tu Reino. Sea tu voluntad en la tierra, como lo es en los cielos. 11 Danos hoy nuestro  את pan de cada día. 12 Y perdona nuestras ofensas, como perdonamos a quienes nos ofenden. 13 Y no nos guíes hacia la inclinación mala, mas líbranos de las tinieblas; porque tuyo es el Reino, el poder y la gloria, por siempre. Amen’.
14 Porque si vosotros perdonáis a los hombres sus ofensas, vuestro Padre celestial también os perdonará. 15 Pero si vosotros no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.
16 Además cuando ayunéis, no seáis como los hipócritas, de rostro demacrado; porque ellos entristecen sus rostros para mostrar su ayuno ante los hombres. De cierto os digo, que ya tienen su recompensa. 17 Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza, y lava tu rostro; 18 Que no sea ante los hombres que ayunas, mas ante tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto, te recompensará en público.
19 No os hagáis tesoros en la tierra donde la polilla y el óxido corrompen, y donde los ladrones socavan y roban. 20 Mas haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el óxido corrompen, y donde los ladrones no socavan ni roban. 21 Porque donde está tu tesoro, allí estará también tu corazón. 22 La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz. 23 Pero si tu ojo es malo, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Por tanto, si la luz que hay en ti es tiniebla, ¡qué grande es esa tiniebla! 24 Ningún hombre puede servir a dos amos; porque aborrecerá al uno, y את amará al otro: o se allegará al uno y menospreciará al otro; no podréis servir a YAH y a mamón.
25 Por tanto, te digo, no te afanes por tu vida, qué has de comer, o qué has de beber, ni por tu cuerpo, qué has de vestir; ¿No es la vida, más que el alimento?  ¿Y el cuerpo, más que el vestido? 26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni almacenan en graneros; sin embargo vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho más que ellas? 27 Y ¿Quién de vosotros, por más que se afane, puede agregar un codo a su estatura? 28 Y ¿Por qué os preocupáis por el vestido? Considerad los lirios del campo, como crecen; no trabajan, ni hilan. 29 Mas os digo, que ni aún Shalomah en todo su esplendor, fue vestido como uno de éstos. 30 Por lo tanto, si YAH viste así la hierba del campo, que hoy está y ya mañana es echada al horno, ¿no hará mucho más por vestiros, hombres de poca fe? 31 Por tanto, no os preocupéis diciendo: ‘¿Qué comeremos, o qué beberemos, o con qué nos cubriremos?’ 32 (Porque los otros pueblos buscan estas cosas); pero vuestro Padre celestial sabe, que de todas estas cosas, habéis de necesitar. 33 Mas buscad primeramente את el Reino de YAHUAH y su justicia, y todo lo demás os será dado por añadidura. 34 Así que, no os preocupéis por el día de mañana; porque el día de mañana traerá su propio afán. Basta a cada día, su propio mal.

7

NO juzguéis, para que no seáis juzgados. 2 Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados; y con la medida con que medís, os volverán a medir. 3 Y ¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, pero no consideras la viga que está en tu propio ojo? 4 O ¿Cómo dirás a tu hermano: ‘déjame sacar la paja de tu ojo’, viendo que la viga está en tu propio ojo? 5 ¡Hipócrita! Primero, saca la viga de tu propio ojo, y entonces podrás ver claramente para sacar la paja del ojo de tu hermano. 6 No deis lo que es santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los puercos; no sea que las pisoteen y se vuelvan y os despedacen.
7 Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá; 8 Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. 9 ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? 10 O ¿Si le pide un pescado, le dará una serpiente? 11 Pues si vosotros siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuanto más vuestro Padre que está en los cielos, dará buenas cosas a los que le pidan?
12 Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también, haced vosotros con ellos porque esto es la Toráh y los profetas. 13 Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la destrucción, y muchos son los que entran por ella; 14 Pero estrecha es la puerta, y dificultoso el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.
15 Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros vestidos de ovejas, mas por dentro, son lobos rapaces. 16 Por sus frutos los conoceréis; ¿acaso se cosechan uvas de los espinos? O ¿higos de los cardos? 17 Así es que, todo buen árbol da buen fruto; mas un árbol corrupto, da fruto malo. 18 Un árbol bueno no puede dar fruto malo; tampoco un árbol malo puede dar buen fruto. 19 Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado al fuego. 20 Así que por sus frutos los conoceréis.
21 No todo el que me dice: ‘ADONAI, ADONAI,’ entrará en el Reino de YAHUAH, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo. 22 Muchos me dirán en aquel día: ‘ADONAI, ADONAI, ¿no hemos profetizado en tu nombre, y en tu nombre hemos sacado demonios, y en tu nombre hecho muchas obras poderosas?’ 23 Entonces les protestaré: ‘Nunca os conocí, apartaos de mi vosotros, transgresores de la Toráh’. 24 Por tanto cualquiera que oye estas palabras mías y las hace, le compararé con un hombre sabio, que construyó su casa sobre la roca; 25 Y descendió la lluvia, y vinieron las inundaciones, y soplaron los vientos, y golpearon aquella casa; y no cayó, porque fue fundada sobre una roca. 26 Y cualquiera que escuche estas palabras mías y no las hace, será comparado con un hombre insensato, que construyó su casa sobre la arena; 27 Y descendió la lluvia, y vinieron las inundaciones, y soplaron los vientos, y golpearon aquella casa; y cayó y tremenda fue su ruina. 28 Y sucedió que cuando YAHUSHA terminó de decir estas palabras, la gente estaba fascinada con su doctrina, 29 Porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas”.

8

CUANDO bajó de la montaña, le seguían grandes multitudes. 2 Y he aquí, vino un leproso y lo adoró, diciendo: “ADONAI, si tú quieres, puedes hacerme limpio,” 3 Y YAHUSHA extendió su mano y lo tocó, diciendo: “Quiero, sé limpio.” E inmediatamente, su lepra fue limpiada. 4 Y YAHUSHA le dijo: “Mira, no le digas a nadie; pero ve y muéstrate al sacerdote, y lleva la ofrenda que mandó Moshéh para que les des testimonio.
5 Y entrando YAHUSHA a Kafarnajum, vino a él un centurión suplicándole, 6 Y diciendo: “ADONAI, mi siervo está postrado en casa, paralítico y gravemente atormentado”. 7 Y YAHUSHA le dijo: “Yo iré y lo sanaré.” 8 El centurión respondió, y dijo: “ADONAI, no soy digno de que entres bajo mi techo, mas solamente di la palabra y mi siervo sanará. 9 Porque soy un hombre sujeto a autoridad y tengo soldados bajo mi cargo, y le digo a uno ve, y va; y al otro ven, y viene; y a mi siervo haz esto, y lo hace”. 10 Cuando YAHUSHA lo escuchó, se asombró, y les dijo a quienes lo seguían: “De cierto os digo, que ni aún en Yashar’el, he hallado tanta fe. 11 Y por tanto os digo, que muchos vendrán del este y del oeste, y se sentarán con Avraham, Yitsjaq y Ya`aqov en el Reino de YAHUAH, 12 Mas los hijos del Reino serán echados a las tinieblas; y allí será lloro y crujir de dientes. 13 Y YAHUSHA dijo al centurión: “Sigue tu camino, y como has creído, te será hecho”.  Y su siervo fue sanado, en esa misma hora.
14 Y entrando YAHUSHA en la casa de Kefa, vio a la suegra de éste postrada y enferma, con fiebre. 15 Y tocó su mano y la fiebre desapareció; y ella se levantó y les sirvió. 16 Al llegar la noche, le trajeron muchos poseídos por demonios, y expulsó a los ruajoth  con su palabra, y sanó a את todos los que estaban enfermos, 17 De manera que את se cumpliera lo dicho por el profeta Yesha`yahu, que dijo: “Él mismo llevó nuestras enfermedades, y cargó nuestras dolencias.”
18 Cuando YAHUSHA vio grandes multitudes a su alrededor, les ordenó partir hacia el otro lado. 19 Y un escriba llegó, y le dijo: “Rabbi,  te seguiré donde sea que vayas,” 20 Y YAHUSHA le dijo: “Los zorros tienen guaridas, y las aves del cielo tienen nidos, mas el hijo de A’dam no tiene donde reposar su cabeza.” 21 Y otro de sus talmidiym le dijo: “ADONAI, déjame ir primero a sepultar a mi padre,” 22 Pero YAHUSHA le dijo: “sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos.”
23 Y entrando en la barca, sus talmidiym le siguieron. 24 Y he aquí, que se originó en el mar un terremoto tan grande, que las olas cubrían la barca, pero él estaba dormido. 25 Y sus talmidiym se le acercaron, y lo despertaron, diciendo: “ADONAI, sálvanos, que perecemos;” 26 Y les dijo: “¿Por qué teméis, hombres de poca fe?” Luego se levantó y reprendió a los vientos y al mar, y hubo una gran calma. 27 Mas los hombres se asombraron, diciendo: “¡Qué clase de hombre es éste, que aún los vientos y el mar le obedecen!”
28 Y cuando llegó a la otra orilla, a la tierra de los girgashiym, vinieron a su encuentro dos poseídos por demonios, que salían de las sepulturas, feroces en gran manera, tanto que ningún hombre podía pasar por ese camino. 29 Y he aquí, clamaron, diciendo: “¿Qué tienes con nosotros YAHUSHA, Hijo de ELOHIYM? ¿Has venido aquí a atormentarnos antes de tiempo?” 30 Y había una gran manada de puercos paciendo a cierta distancia. 31 Entonces los demonios le rogaron, diciendo: “Si nos echas fuera, déjanos ir dentro de esa manada de puercos.” 32 Y les dijo: “Id”. Y al salir, fueron a la manada de puercos; y he aquí, la manada entera de puercos corrió violentamente hacia un despeñadero, cayendo al mar; y murieron entre las aguas.
33 Y los que los apacentaban huyeron, y se fueron a la ciudad, y contaron todo lo que había sucedido a los endemoniados. 34 Y he aquí, la ciudad entera salió al encuentro de YAHUSHA, y cuando le vieron, le suplicaron que se fuera de sus costas.

9

Y subiéndose a una barca, pasó al otro lado y llegó a su propia ciudad. 2 Y he aquí, le trajeron a un paralítico, postrado en una cama; y viendo YAHUSHA la fe de ellos, le dijo al paralítico: “Hijo alégrate, tus pecados te son perdonados.” 3 Y he aquí, unos de los escribas decían dentro de sí: “Este hombre blasfema;” 4 Y YAHUSHA conociendo sus pensamientos, dijo: “¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? 5 ¿Qué es más fácil decir: Tus pecados te son perdonados; o decir: Párate y camina? 6 Pues para que sepáis, que el Hijo de Adam tiene autoridad en la tierra, para perdonar pecados, (luego dice al paralítico) “Levántate, toma tu cama y vete a tu casa”. 7 Y se levantó y se fue a su casa. 8 Pero cuando las multitudes vieron esto, se asombraron y glorificaron a YAH, quien había dado tal poder a los hombres.
9 Y mientras YAHUSHA partía de allí, vio a un hombre llamado Matt¬ithyahu, que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: “Sígueme,” y se levantó y lo siguió. 10 Y sucedió que cuando YAHUSHA se sentó a comer en la casa, he aquí, muchos publicanos y pecadores llegaron, y se sentaron con él y sus talmidiym. 11 Y cuando los parashiym vieron esto, dijeron a sus talmidiym: “¿Por qué come vuestro Rabbi con publicanos y pecadores?” 12 Pero cuando YAHUSHA escuchó eso, les dijo: “Los que están sanos, no necesitan un médico, sino los que están enfermos. 13 Id pues y aprended lo que significa:
Misericordia quiero, y no sacrificio.  
Porque no he venido a llamar al arrepentimiento a los rectos, sino a los pecadores.”
14 Luego vinieron los talmidiym de Yahujanon, diciendo: “¿Por qué nosotros y los parashiym ayunamos frecuentemente, mientras que tus talmidiym no ayunan?” 15 Y YAHUSHA les dijo: “¿Pueden los invitados a la boda estar de luto, mientras el novio aún está con ellos? Mas llegarán los días cuando el novio será tomado de entre ellos, y entonces, tendrán que ayunar. 16 Nadie pone un remiendo de tela nueva sobre un vestido viejo, porque el remiendo jalará del vestido, y entonces la rasgadura será peor. 17 Tampoco echan vino nuevo en odres viejos; de lo contrario se rompen los odres, se derrama el vino y se pierden los odres; por eso se pone vino nuevo, en odres nuevos, y así se conservan ambos.”
18 Mientras les decía estas cosas, he aquí, llegó un gobernante y le rindió adoración, diciendo: “Mi hija está muerta, pero ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá.” 19 Y YAHUSHA se levantó, y lo siguió, al igual que sus talmidiym. 20 Y he aquí, una mujer enferma, que padecía de flujo de sangre por doce años, se le acercó por detrás, y tocó los tsiytsith  de su túnica, 21 Porque decía dentro de sí: “Si toco al menos su túnica, seré sanada”. 22 Pero YAHUSHA se volteó, y cuando la vio, le dijo: “Hija regocíjate; tu fe te ha sanado.” Y la mujer fue sanada desde esa hora.
23 Y cuando YAHUSHA llegó a la casa del gobernante, y vio a את los cantores y a la gente haciendo bullicio, 24 Les dijo: “Apartaos, porque la joven no está muerta, mas duerme”. Y se burlaban. 25 Mas cuando la gente fue retirada, él entró, la tomó de la mano, y la joven se levantó. 26 Y la fama de este suceso se divulgó por toda aquella tierra.
27 Y cuando YAHUSHA partió de allí, dos hombres ciegos le siguieron, clamando y diciendo: “Hijo de David, ten misericordia de nosotros.” 28 Y cuando entró a la casa, los ciegos se le acercaron, y YAHUSHA les dijo: “¿Creéis que lo puedo hacer?” Y ellos respondieron: “Si ADONAI.” 29 Entonces, les tocó los ojos, diciendo: “Sea hecho de acuerdo con vuestra fe.” 30 Y sus ojos se abrieron y YAHUSHA estrictamente les recomendó: “Mirad que nadie lo sepa.” 31 Mas ellos, tan pronto partieron, divulgaron su fama por toda aquella tierra.  
32 Y mientras salían, he aquí le trajeron a un hombre mudo, poseído por un demonio. 33 Y cuando el demonio fue echado, el mudo habló, y las multitudes se asombraron, diciendo: “Nunca se ha visto cosa igual en Yashar’el.” 34 Pero los parashiym dijeron: “Echa demonios את en el nombre del príncipe de los demonios.” 35 Y YAHUSHA visitó todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas y predicando el Besorah  del Reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia entre la gente.
36 Mas cuando vio las multitudes, sintió compasión de todos porque estaban confundidos y dispersos, como ovejas sin pastor. 37 Luego le dijo a sus talmidiym: “La cosecha es verdaderamente abundante, pero los trabajadores son pocos; 38 Orad entonces a YAHUAH de la cosecha, para que envíe trabajadores a su cosecha.”